Yo te protejo, yo me cubro

Resfriados. Más que comunes en esta zona. Como mínimo, para mis niños. Y mis niños estornudan. Y el estornudo puede enviar miles, qué digo yo, millones de microbios a los alrededores de mis churumbeles. ¿Y quién está alrededor de mis churumbeles? pues yo y mi marido, por supuesto, y los niños de su colegio, y los profesores, y los niños con quienes juegan, o con quienes van a actividades extraescolares, o la gente de la mesa de al lado cuando vamos a un restaurante, o las enfermeras y los doctores cuando van al médico, y... oséase, todo el mundo con el que pueden interaccionar.
Aquí puede verse una lista de remedios eficaces para prevenir que los millones de bichitos puedan llegar a huéspedes cercanos:

Remedio antiguo:
el pañuelo de ropa. 
El pañuelo de ropa que mamá pone en la mochila por si acaso pero que nunca llega a tiempo de evitar el esparcido de los bichitos en el espacio más cercano.

Remedio nuevo:
el pañuelo de papel. 
El paquete de pañuelos de papel que mamá también pone en la mochila después de que su hijo haya perdido ya un par de los anteriormente citados en el apartado "Remedio antiguo". Como es obvio, tampoco llega nunca a buen puerto y además aquí en Massachusetts es tachado de bastante antiecológico.

Remedio rápido:
la mano. 
Mamá aconseja que, cuando ya se sepa que el estornudo es imminente, antes de contagiar a toda la población, el niño ponga su mano delante de la boca, para evitar la salida masiva de bicharracos. Mi experiencia como mamá ha comprobado que este remedio tiene dos grandes inconvenientes; el primero es que la mano (si llega a tiempo) contiene los bichos que no han sido esparcidos por el espacio. Acto seguido, la mano se friega con los pantalones o con la camiseta, con lo cual tu hijo parece una sala de contagio en toda regla. El segundo inconveniente pude comprobarlo al descubrir que mis hijos ponían la mano delante de la boca, pero se la tapaban con fuerza, con lo cual no salían ni bichitos, ni casi respiración de lo mucho que apretaban.

Remedio de Massachusetts:
el codo.
Instrucciones de uso:
Brazo derecho (o izquierdo) del niño resfriado en cuestión; doblamos el codo; alzamos el codo a la altura de la boca; tapamos la boca con el codo susodicho en el momento de estornudar; se realiza el estornudo; el contenido perjudicial llega al codo del niño y se queda allí, en el codo. Los bichitos habitan en el codo hasta que mamá lava la ropa.

Ventajas: 
el codo no es un elemento del cuerpo que tenga mucha interacción con los demás seres vivos del entorno (cuando saludas a alguien le das la mano, no el codo), con lo cual se evita que se esparzan los bichitos por el entorno. Éstos  quedan en un sitio no muy usado y bastante alejado de los sitios del cuerpo que más contacto tienen con otros seres vivos de la zona.

Recuerdo la primera vez que observé a uno de mis hijos estornudar y taparse la boca con el codo. Llamó mi atención por no ser una cosa que yo antes hubiera visto. Pensé para mis adentros que era un gesto raro y no entendí el porqué lo hacía. Ahora veo que todos los niños lo hacen e incluso algunos mayores. Mis hijos ya lo tienen interiorizado y ya es en ellos un acto reflejo. Debo confesar que yo aún voy con el pañuelo en el bolso, soy de la antigua usanza.




Comentarios

  1. Curiosa costumbre. Un aspecto negativo es que al hacerlo con el codo es más fácil que a uno le dé un tirón y se quede "descoyuntado", jejeje. En cualquier caso me parece muy curiosa la costumbre. Intentaremos no resfriarnos para no tener que utilizar ningún remedio.

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    1. Buena suerte en el intento de no resfriaros;) en cualquier caso, yo había probado los primeros remedios y he sobrevivido, aunque debo reconocer que el estilo Massachusetts es curioso y quizá el más higiénico

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  2. Jeje, me gusta que lo compartas porque todavía no lo hace mucha gente 😊
    Creo recordar que la primera vez que oí sobre esta forma de tapar el estornudo con la parte interna del codo fue hace 5 o 6 años cuando el brote de gripe A en España (que por cierto yo pasé..). Luego cuando al año de eso estuve en Finlandia (otoño del 2010) vi que todos lo niños del colegio donde estuve de asistente lo hacían igual.. así que desde entonces lo tengo yo también interiorizado e intento inculcarlo en los demás 😉 Que compartir está muy bien siempre y cuando no sean virus y demás 😅

    Besicos desde Gofrelandia!

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    1. Si, mis niños lo tienen totalmente interiorizado, aunque también tienen interiorizado fregarse las manos y la boca en cualquier prenda de su ropa a la hora de la comida (y yo les digo tropecientas veces que usen la servilleta!!!;).
      ¿Dónde está Gofrelandia?
      Besitos

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