El día anterior a descubrir Bryce, el segundo de los Mighty five, el segundo de Utah, caminamos varias horas por la ruta de los Narrows en Zion. Nos cansamos y llegamos tarde al hotel, comimos poca cosa y nos dormimos enseguida. A la mañana siguiente, nos levantamos a las seis para empezar la ruta por nuestro segundo parque nacional. Yo estaba cansada, mis niveles deportivos habían subido ligeramente desde Zion, pero no quería otra larga caminata por otra larga ruta. Ensimismada en mis pensamientos, llegamos al parking de Bryce y nos dirigimos a un punto muy cerca para contemplarlo. Yo no tenía demasiadas expectativas sobre Bryce, era un parque desconocido y no muy popular (por lo menos a lo que a mi se refiere), pero me acerqué a contemplarlo por primera vez. Al verlo, me quedé muda. Mis ojos se abrieron de forma desorbitada y mi boquita de alelí consiguió proferir un "¡Oh!" descomunal, que escuché largamente para mis adentros. Mi parque nacional de la costa oeste favori...