La Biblioteca y mis razones

Biblioteca. Por definición, sitio repleto de libros. Escoges algunos que te gusten, te los dejan, los lees (o no) y debes devolverlos.
Aquí en Massachusetts hay muchas bibliotecas y todas están muy bien. Acostumbran a ocupar un edificio amplio y antiguo. Las paredes interiores de este edificio, pues, tienden a estar llenísimas de estantes con libros de todas las medidas y colores. Además, estanterías también ocupadas por libros se encuentran en el centro, izquierda y derecha de susodicho espacio.
La Newton Free library se ha convertido en un lugar que visitamos los niños y yo semanalmente. ¿Por qué? por variadas razones:

Razón poderosa: tienen libros para todos los gustos y todas las edades. Si no tienen el libro que deseas, te lo piden y te avisan via email cuando puedes pasar a recogerlo.

Razón golosa: tienen DVD's de películas para todos los gustos y todas las edades. Si no tienen el deseado, también puede hacerse lo indicado en la razón poderosa.

Razón climática: con el frio que hemos pasado este invierno en Massachusetts, la biblioteca se ha convertido en un segundo hogar para estar calentito, sentado y leyendo mientras descubres el mundo.

Razón primaria: mis hijos han descubierto los libros de cómics. Y se los zampan en un santiamén. Con lo cual, la biblioteca es un buen lugar para dar rienda suelta a su lectura desenfrenada, mientras consumen y consumen sin que se desestabilize la economía familiar.

Razón romántica: una de las cosas que a mi me encantan de las bibliotecas es pasear entre los libros. Me gusta observarlos, pararme ante unos y otros, revisar los títulos y, si alguno me atrae lo suficiente, cogerlo entre mis manos y leer la sinopsis. Adoro escoger uno entre tantos, asirlo delicadamente, para que no se rompa, cuidarlo mientras voy continuando mi camino entre sus hermanos. Debo reconocer que soy un tanto masoquista, dado que mi alergia a los ácaros no me ayuda en mis paseos bucólicos, pero mi camino acostumbra a ser placentero y sin demasiados estornudos.

Razón histórica: el área de Massachusetts tiene infinidad de historia en sus tierras, muy bien documentada en las bibliotecas. Un sinfín de biografías colman los estantes, desde Lincoln hasta Steve Jobs, pasando por la autobiografía de Hellen Keller, una mujer ciega y sorda con una mente prodigiosa y que disfrutó la vida plenamente. Los Kennedy, oriundos de Massachusetts, ocupan estantes con el relato de sus vidas. Y suma y sigue. Libros históricos y novelas que relatan lo que pudo ser y no fue. Libros contando las maravillas de otros países o algunos tratados de medicina para novatos.

Razón social: la biblioteca organiza muchas actividades, ya sean para niños (minecraft club, cuenta cuentos...), como para adultos (conferencias sobre temas diversos, cursillos de inglés para recién llegados, cursos de craft, visionado de películas...), con lo cual la biblioteca se convierte en otra fuente de socialización. Muy a pesar mío, debo confesar que en la biblioteca me gusta sentarme al lado de mis niños, mientras ellos leen y yo leo, sin que nadie nos estorbe, con lo cual el tema socialización en este lugar lo tengo muy desatendido.

¿Cual es vuestra razón para ir (o no) a la biblioteca?

Comentarios

  1. He leído toda mi vida y lo curioso es que conocido las bibliotecas gracias a mis hijas. Primero porque cuando eran pequeñas era un sitio perfecto para encontrar silencio :-). Y cuando mi hija mayor empezó a leer de forma compulsiva, las bibliotecas fueron la solución porque no había estanteria no economía que aguantase su ritmo :-). Allí donde vamos una de las primeras cosas que hacemos es buscar biblioteca, y desde septiembre estamos enganchados a la del Retiro, un poquito de paz en el centro de madrid rodeados de libros no tiene precio!!

    ResponderEliminar
  2. Pues yo estoy igual que tu, las bibliotecas las descubro de la mano de mis hijos;) y realmente es estupendo pasar rato en ellas

    ResponderEliminar
  3. Debo confesar que desde el invento del ebook, apenas visito la biblioteca. Antes aprovechaba en verano para coger dos o tres libros con que disfrutar por las tardes, pero ahora tengo cientos sin leer en un pequeño dispositivo. Sin embargo, el ebook no puede compararse a un libro, su textura, su olor.... así que tendré que sacar algo de tiempo para volver a la biblioteca, aunque aquí no esté tan bien surtida. En Boston no tuvimos ocasión de ver ninguna, pero la NY Public Library nos encantó!!!!!!! (tanto el edificio como su contenido).

    ResponderEliminar
  4. La de NY es impresionante, pero la de Newton tiene unas salas para niños sensacionales. Mis niños se ponen en un rincón y leen sin parar!

    ResponderEliminar
  5. ¡Qué envidia me das! Las que yo tengo acceso dejan mucho que desear.
    El Ebook revolucionó la historia del libro, pero no tiene el mismo encanto. Donde esté un buen libro tradicional...

    ResponderEliminar
  6. Si, yo soy reacia al ebook, aún no lo tengo, pero debo reconocer que a veces me vendría de perlas (aún recuerdo un viaje en avión leyendo Ana Karenina...;)

    ResponderEliminar
  7. Me encantan tus razones y las comparto todas. Mis hijos tienen carnet de la biblioteca de todas las ciudades donde hemos vivido.

    ResponderEliminar
  8. Yo debo decir que he descubierto la biblioteca aquí y me fascina cada vez más;)

    ResponderEliminar
  9. ¡Enhorabuena! te hemos otorgado el Liebster Award, pásate por el blog para recoger tu premio. Espero que lo disfrutes.

    ResponderEliminar
  10. Cuando con 42 años decidi llevar a cabo unos de mis sueños y que por motivos diversos no habia podido antes, la biblioteca fue mi gran refugio y mi fuente de inspiración. Con 42 años decidi presentarme al examen de acceso a la universidad y tuve que hacer un gran esfuerzo porque: 1- tenia dos niños muy pequeños, 2- habia perdido totalmente el habito de estudio y 3- disponia de muy poco tiempo al dia para dedicarme al estudio. Bueno, pues...encontre una biblioteca muy cerca de casa y ademas encontre mi sitio. Llegaba por las mañanas muy pronto despues de dejar a mis hijos en el cole y guarderia y me sentaba al lado de una ventana muy bonita, donde recibia una brisa muy agradable (era primavera) y una visión preciosa de un parque. Yo se que lo que me ayudo a superar el examen fue mi estudio y mi esfuerzo pero hay algo dentro de mi que me dice que me ayudo mucho mi cita diaria en aquella biblioteca, la paz que me transmitia y lo a gusto que me encontraba ubicada al lado de aquella ventana. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me encanta la visualización de la imagen que me has descrito. Muchas felicidades por superar el examen. Yo creo que todos somos mucho más fuertes de lo que creemos, y cuando decidimos hacer algo, lo hacemos. Yo me estoy planteando volver a los estudios con 43 años, para cambiar de ámbito profesional.
      Un abrazo muy fuerte!!!!!!

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

al despacho del director

Las hay valientes

Vacaciones de verano en coche