Playdate

¿Puede venir X a jugar?

La bendita secretaria del cole fue la que me habló por primera vez de los Playdates. Yo no tenía ni idea de lo que eran. Además, las primeras semanas de estar viviendo aquí, cuando alguien se dirigía a mi, yo usaba mi sonrisa encantadora, lo miraba apaciblemente y lo escuchaba sin entender muchas de las palabras que me soltaba, mientras mi cabeza iba asintiendo a su cháchara, como si comprendiera totalmente a mi interlocutor. O sea, que entendí a medias (vale, lo reconozco, menos que a medias), lo que era el concepto de Playdate. 
Al cabo de unos días se me acerca una mamá de cole y me dice que a su hijo pequeño le encantaría tener una Playdate con mi hijo menor. Yo, por eso de ser simpática con todo el mundo, le exhibo la mejor de mis sonrisas y le digo que a mi peque también le encantaría una Playdate con su hijo, claro está. La mamá (que después supe que era de Vietnam, con cuatro hijos varones y una hija mayor) me dijo si el sábado siguiente me venía bien, y yo le contesté que perfecto. 
Y así quedamos para la Playdate, sin tener ni idea de lo que era.
Al cabo de unos días, recibí un email de la mamá de Vietnam, diciéndome lo contentos (aquí "excited" es sinónimo de contento, con lo cual yo me paso "excited" casi todo el día) que estaban ella y su hijo de que mi peque pudiera ir a su casa a jugar el sábado. O sea que era eso! Bueno, el nombre en si ya me daba suficientes pistas: Play+date = jugar+fecha , pero por eso de la inseguridad y la adaptación de las primeras semanas, no sabía lo que pensar. En el email también había escrito su dirección y la hora a la que mi churumbel debía llegar a su casa. 
Así pues, el sábado en cuestión mi peque y yo nos dirigimos a la casa de la simpática mamá y su hijo, que ya nos esperaban (no con los brazos abiertos, que aquí eso de tocarse no se estila). Los niños, como es normal, empezaron enseguida sus juegos, mientras yo no sabía lo que debía hacer con mi persona. ¿Debía quedarme?¿Podía irme? La mamá me daba conversación y yo a ella, pero yo no me quitaba el abrigo y ella tampoco me invitó a que me lo quitara. Al final, le eché valor y le dije que me iba y que recogería a mi hijo...¿al cabo de un par de horas? ¡Perfecto! me suelta ella. Me dice que los chicos estarán todo el rato jugando dentro, que afuera hace demasiado frío, y que puedo venir cuando me parezca. 
¡Caramba!¡Dos horitas para mi!¡Fantástico! El padre de mis criaturas está en casa con el mayor, el pequeño está en casa de un nuevo amigo, y yo aprovecho para... hacer la compra!!!! Vida de mamás;)
Desde ese día, yo misma he organizado varias Playdates en casa y otras mamás me han preguntado si pueden venir mis hijos a una Playdate en su casa. 
Oséase, en resumidas cuentas, una Playdate es una cita de niños organizada por sus mamás para:
- que los niños socialicen fuera de la escuela
- ahorrar dinero a los papás puesto que se organizan en las casas
- dar libertad de acción a la madre que lleva a su hijo a jugar en casa del amigo
- conocer a padres y niños con quien puedes establecer una  posterior relación de amistad (o no)
Las Playdates acostumbran a ser recíprocas. Es decir, si el niño que invitaba no ha roto la crisma al otro, normalmente al cabo de poco tiempo el primero recibe una invitación para ir a jugar a casa del amigo. 
Otro buen invento de la sociedad americana (¡y sin coste adicional ni compras extraordinarias!).



Comentarios

  1. Hola Mama en Massachusets. En RU también se estilan los Play Dates, con hora de entrada y de salida. Yo intento cumplir estrictamente con el horario, puesto que estoy aquí. Cuando el retrasado es el amigo que viene te llaman verdaderamente abochornados con su tardanza. Yo les doy ánimos explicándoles que no pasa nada, que me amoldo, que soy española y está en mis genes el improvisar. Paz de Churumbeles y más

    ResponderEliminar
  2. Hola Paz de Churumbeles y más. Pues yo no había oído nada de las Playdates antes de venir a US. Yo también intento cumplir horario (normalmente son dos horas) bastante a rajatabla, por eso de ser nueva e intentar amoldarme a sus costumbres, pero veo que hay gente de todo. Gracias por leerme!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Sabes que estás en America si...

Superpoderes

al despacho del director