La secretaria

Antes de desplazarnos toda la família a Boston, mi marido y yo hicimos una avanzadilla en busca de casa y colegio. Previamente nos habíamos puesto en contacto via email con varios agentes de la propiedad (aquí se llaman "realtors") para encontrar una casa.  La mayoría de los agentes de la propiedad nos contestaron via email muy solícitos a nuestras demandas. También contactamos con varias escuelas pidiéndoles una cita.  La mayoría de las escuelas no contestaron. De la docena con las que contactamos, sólo dos nos devolvieron el mensaje diciéndonos que cuando hubiésemos encontrado casa contactásemos con ellos. Sólo una de las escuelas nos contestó amablemente prestándose a darnos toda la información que deseáramos sobre la documentación necesaria y otros trámites.
Al llegar a Boston y alrededores, los agentes de la propiedad empezaron a enseñarnos casas, a cual más fea, medio en ruinas y con unas moquetas que como mínimo escondían años de polvo y suciedad. Mi marido y yo cada vez estábamos más derrotados y más preocupados puesto que ninguna de las casas o pisos que nos mostraban cumplían ni de lejos nuestras expectativas. La casualidad, la providencia o lo que a ustedes les plazca llamarlo hizo que la única casa que vimos en condiciones fuera precisamente la que tenía como cole asignado el que nos contestó amablemente.
Así pues, nos acabamos de enamorar de la casa y al dia siguiente nos dispusimos a ir al cole. Y allí estaba ella. La secretaria que tan amablemente nos había tratado por email y que continuó haciéndolo cara a cara. Nos mostró todo el colegio, mientras a su paso se encontraba a toda una retahila de profesores y alumnos. A todos saludaba amablemente y ellos le devolvían el saludo. De todos, profesores y alumnos, conocía su nombre y les deseaba los buenos días. Nos pidió toda la documentación  (la cual yo llevaba dentro de una carpeta monísima y nada discreta de Ágata Ruiz de la Prada) que nos había indicado por email y al cabo de poco rato, nuestros hijos ya estaban inscritos en la escuela. Nos dijo que los esperaban con impaciencia.
La primera impresión de la secretaria del colegio fue buena aunque fuera via email. La segunda impresión fue buenísima. Y desde entonces no ha dejado de mejorar día a día. Es una mujer de unos cincuenta años, con media melena de color gris. Unos ojos escondidos tras unas gafas discretas te miran directamente a tus ojos cuando le preguntas. Sin maquillaje, con vestuario cómodo y de abrigar que envuelve su figura. Conoce las respuestas a todas tus preguntas, ya sean sobre temas médicos, o dónde encontrar la tienda adecuada para el producto que busco o como ponerme en contacto con una mamá pidiéndole antes a ella el consentimiento. 
Un buen día uno de mis hijos tocó un trozo de madera y le quedó una astilla pequeñita en el dedo. Mi hijo, que en estos temas no se parece a Spiderman para nada, empezó a llorar no porque le doliera, sino al pensar que tarde o temprano aquella astilla debía sacarse. Ni la enfermera del colegio ni yo logramos tranquilizarlo para que estuviera quieto y pudiésemos sacarle la astilla. Entonces llegó la secretaria, se arrodilló delante de mi hijo y mirándolo directamente a los ojos, le contó un remedio infalible: "Mira, a uno de mis hijos le sucedió lo mismo que a ti, hace ya mucho tiempo, y sabes cómo conseguimos sacarle la astilla sin que él ni siquiera se diera cuenta? Mi hijo puso la mano un momentito debajo de agua caliente y después le sacamos la astilla muy fácilmente." 
Mi hijo dejó de llorar y nos fuimos raudos a casa. Lo que él no entendió fue el concepto tiempo; el "momentito debajo del agua caliente" de la secretaria se convirtió en media hora con la mano dentro de un cazo de plástico lleno de agua caliente. Al dejar que le sacara la mano, la tenía más arrugada que el culo de un elefante, pero accedió a que intentara quitarle la astilla. Y lo conseguí a la primera (o eso creo, porque era tan pequeña que me costó divisarla).
No soy la única que piensa que la secretaria del colegio de mis hijos es una persona sensacional. Otros padres lo han comentado, e incluso el profesor de gimnástica, durante una demostración de su asignatura, nos dijo que la secretaria le había conseguido un aparato de audio para su clase, y que era una mujer excepcional. 
De hecho, creo que es la persona más genial que he conocido hasta ahora en este país.


Comentarios

  1. Qué bonito tributo a una persona especial. :) Paz de Churumbeles y más

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  2. Qué bonito tributo a una persona especial. :) Paz de Churumbeles y más

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  3. Es que es la eficiencia personificada en dulzura )

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