Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como peatón

Bicicleteando en Provincetown

Pasear por Provincetown, el famoso pueblecito del extremo superior de Cape Cod, es pasear por calles de verano multicolores, de sabor a mar y a marisco, de alegría y de tranquilidad. Me encanta entretenerme en las pequeñas tiendecitas de la Comercial St; entrar en las diminutas galerías de arte, donde fotógráfos y pintores nos muestran sus obras más preciadas; sonreirme a mi misma leyendo las frases que hay impresas en las camisetas del verano y que impregnan los escaparates de las tiendas de recuerdos del pueblo; comer un helado aunque mi barriga aún este llena del lobster que me acabo de zampar. Provincetown es alegría y comprensión, un lugar dónde todos cabemos y todos nos sentimos contentos. Por primera vez desde que vivimos en Massachusetts, en Provincetown alquilamos unas bicicletas para dar un paseo por los caminos habilitadas en la parte superior del pueblo. Le comenté a la chica que nos las alquilaba que yo era muy patosa, con lo cual me recomendó fervientemente el uso de un...

Me he enamorado

Me he enamorado, total y perdidamente , de la música country. Hace unos meses descubrí una cadena de radio, la 102.5 en la FM, dónde toda la música era country, y me he convertido en fan número uno, hasta el punto de que en casa sólo quiero escuchar música de este tipo, y mis amantísimos hijos y mi marido empiezan a estar hasta las narices de mis nuevos gustos musicales. Pero es que este tipo de música es totalmente espectacular para mis sentidos. Me encanta escuchar las canciones de Thomas Rhett, de Blake Shelton, de Kelsea Ballerini y de Keith Urban, contando amores y desamores, ya sean de parejas, de amigos o de amores no correspondidos. Normalmente cantado en primera persona, y contando una historia emotiva que me permite llorar mientras me imagino mentalmente lo que los cantantes van contando en la canción. Y la música que acompaña estos versos cargados de sentimiento es sencillamente espectacular. Tonadas lentas que van acelerando, que se te quedan en la mente incluso cuando han...

I love you to the moon and back

A los americanos les encantan las frases chulas, ya sean por su positivismo, su sarcasmo, o su sarcasmo positivo. Tienen un montón de frases esparcidas por doquier, en forma de cuadros, de posapapeles, de camisetas, de tazas de café, de cajas... Al pasear por Marshals, HomeGoods o TJMaxx, megatiendas por ontonomasia que tienen infinidad de cosas innecesarias pero tan apetecibles por precio, color y forma que estás casi obligado a comprarlas, no puedo por menos que sonreír al leer estas frases, escritas en una gran variedad de sus artículos. Mi frase preferida de todas es I LOVE YOU TO THE MOON AND BACK Que traducida literalmente es TE QUIERO HASTA LA LUNA Y DE VUELTA, aunque a mi me gusta traducirla como TE QUIERO HASTA EL INFINITO. El origen de esta frase es un cuento infantil, donde una mamá conejo y su hijo conejito se cuentan lo mucho que se quieren. La frase con la que expresan la cantidad de amor más grande que uno puede tener es I LOVE YOU TO THE MOON AND BACK....

Despacito

Me encanta que mis hijos sean diferentes, dos individuos individuales que no individualistas, con sus gustos diferentes, su manera de pensar cada uno en sus cosas diametralmente opuestas, y sus salidas cada uno por su lado. Siempre les animo, de verdad de la buena, a que sean ellos mismos y no se dejen influir por los gustos de terceras personas en sus decisiones. Me encanta que escojan actividades extraescolares diferentes, cada uno siguiendo sus gustos y maneras de pensar.  Pero dentro de esta ecuación perfecta en que los dos sean ellos mismos, obvié una variable de por si importante: yo misma.  Massachusetts es una vasta extensión de terreno con sus casas, casitas y mansiones, la mayoría con su jardín más o menos grande, su barbacoa y su cesta de básket delante del garage. Todos queremos nuestra casa con jardín, lo cual provoca que todos estemos obligados a tener un coche para que nos lleve a todas partes. Y cuando digo a todas, me refiero a todas. ¿A la farmacia? en...

Las hay valientes

Último día de escuela. Un año más, un curso más y el tiempo vuela. Los niños crecen, así como las canas, las arrugas y los dolores de espalda. Pero en el mundo de las madres , de esas con canas, arrugas y dolores de espalda, hay algunas que resisten el paso del tiempo y deciden ser valientes . Y se la juegan. Una de estas mamás valientes ha decidido invitar a su casa, a todos los niños del curso de su hijo. Hace semanas leí un email donde sin conocernos, una mujer desconocida nos invitaba a mi mayor, a sus hermanos y a sus padres, a una casa con piscina para celebrar el fin de curso. Y hacía lo mismo con todas las familias que tenían algún retoño en el curso de su hijo. Yo a eso lo llamo valentía. Así pues, justo después de que el autobús escolar soltara a mis hijos en mis brazos, éstos, ni cortos ni perezosos, me han apremiado para que voláramos raudos y veloces a nuestra casa en busca de un bañador, unas zapatillas y una toalla. Vestidos de esta guisa, nos hemos presentado en ...

New York con los cinco sentidos

Me gusta New York. Lo reconozco. Soy urbanita, me gusta perderme por las calles de las ciudades y descubrir sus entresijos, como aquellas tiendecitas entrañables que esconden objetos demasiado viejos, o aquellas calles en las que han caminado gente que hace siglos dejaron su lugar en este mundo, o una pequeña galería de arte con obras de artistas que el mundo seguramente nunca descubrirá. Y New York es una ciudad que me maravilla, me fascina y de la que nunca me canso. Este pasado año tuve la oportunidad de visitarla repetidas veces, ya fuese de escapada romántica, con los niños o con familiares que nos visitaban. Y en todas las visitas, yo regresaba a Boston maravillada por la ciudad que nunca duerme. Y descubrí que New York se vive con los cinco sentidos: Vista: Es el sentido obvio al hablar de New York. Alzas la vista hacia el infinito para conseguir vislumbrar la parte más alta de los múltiples rascacielos de Manhattan. Pero es que sin alzar la vista también observas multit...

Happy Halloween!

Alicia del País de las Maravillas me saludó con una sonrisa y un "Happy Halloween!", en mitad de la calle. Las secretarias atendiendo el mostrador estaban disfrazadas de personajes de Dr. Seuss . Y la gente llevaba de la mano a sus hijos disfrazados de ninjas, Spidermans, princesas y ovejas. Así pasé las horas previas al " trick or treat" que mis hijos esperaban ansiosos desde hacía ya tiempo. Visualicé vestidos multicolores y sonrisas deliciosas, verdaderas, humanas. Descubrí que existe un día mágico por lo menos. Si, Halloween representa el miedo convertido en magia edulcorada. Los niños no temen a los cadáveres de plástico que el vecino de al lado ha plantado en el jardín de su casa hace ya semanas. Las calaveras, los fantasmas, las tumbas... todo forma parte de la decoración previa al día de Halloween. Todo está permitido. Incluso hay gente que pasea en su coche y en el maletero lleva colgadas unas manos para asustar o divertir. Aunque me sorprende que ...

Cambios

El tiempo pasa. El tiempo vuela. Lo saben. Saben que después del verano llega el otoño. Su aspecto ha cambiado. Desaparece el vigor de la juventud, aquella inquietud a todas horas. Se aprecia la languidez y el reposo. El sol es bienvenido como caricia. Por sus nervios ya no corren aquellas ganas extremas de crecer de descubrir de movimiento infinito. La piel se vuelve áspera, el color se transforma. Lo saben. Y se conforman. Dejan sitio para las nuevas generaciones. Su sitio que ya no lo es. Un débil empujón y las deja tímidamente en reposo mientras caen con elegancia y timidamente llegan al suelo. Reposan  mientras pueden. Atrás queda la energía y las ganas de vibrar. Los niños no se conforman y las levantan hacia el infinito pero ellas siempre vuelven lentamente a su estado de reposo. Son pisadas,  vapuleadas,  agitadas, ignoradas. Pero ellas ya han descubierto que su tiempo es pasado aunque no añoran aquel tiempo de sol y color. ...

Repitiendo

Boston es ciudad de rascacielos en el centro y de casitas con jardín a su alrededor. Casitas como las que todos hemos visto en las películas americanas. Casitas de madera, con césped en la parte de delante y un poquito más de césped en la parte de atrás. Casas de este tipo ocupan, una al lado de la otra, quilómetros y quilómetros de espacio horizontal. Los pueblos alrededor de Boston se solapan. Una casa es de Brookline, por ejemplo, y la de al lado de Brighton, una es de Cambridge y su vecina de Somerville. Las calles y carreteras conectan todo para que las hormiguitas trabajadoras que disponen de casa y jardín entren cada mañana en su coche y se dirijan al centro de Boston, o al pueblo situado a una hora de distancia de su casa, o incluso a dos horas. Todo para llegar a su puesto de trabajo, que es lo que permite a las trabajadoras hormiguitas mantener su jardín con barbacoa incluida. Y al acabar la jornada laboral, todos de vuelta a la casa de sus amores. Dicho esto, lo que quie...

Igualitos igualitos

Aquí en Massachusetts la ley se cumple a rajatabla.  En el caso concreto de las normas de circulación, por ejemplo. En la carretera, son normales carteles anunciando cosas del estilo: "Lo dice la ley: protégete." (refiriéndose a usar el cinturón de seguridad en el coche). Los coches acostumbran a frenar cuando el semáforo está en amarillo. Siempre hay policía vigilando las obras al lado de la carretera y vigilando que los coches circulen cuando deben.  Yo provengo de otra cultura. La Ley es una cosa que está allí y que está bien que la cumplan... los otros. Con lo cual, para mi es normal acelerar cuando el semáforo está amarillo. Y lo probé en Massachusetts. Un día. Sin darme cuenta, porque es mi estado natural. Un segundo después de pasar el semáforo rápidamente, sonaba un silbido de coche de policía y me di por aludida. Un sudor frío y seco se apoderó de mi y las manos empezaron a temblarme. No sabía si pararme, bajar del coche, levantar las manos y tirarme al suelo co...

La bendita linea amarilla

Pongamos que acabamos de aterrizar en el mundo americano. Pongamos que le tengo una tirria increíble a conducir. Pero pongamos también que no queda otra. Después de una semana yendo a pie al supermercado más cercano que queda a un quilómetro de casa, después de descoyunturarme todos y cada uno de los huesos de mi columna vertebral, después de correr a buscar a los niños al cole y de cansarme como una burra, y de comprobar estupefacta que los transportes públicos son escasos, viejos y llegan tarde, al final me rendí a la evidencia: necesitaba un coche. Pues compramos un coche. Y ya me tenéis lista para las aventuras en la carretera (dicho sea de otra manera, ya estaba lista para coger el coche lo mínimo imprescindible). Y venga, salí el primer día a la calle. Las carreteras de aquí son viejas, desgastadas, llenas de baches y mal pintadas. El primer día que me fijé en la línea amarilla pensé sinceramente que se les había acabado la pintura blanca y que por eso usaban el color ama...

Have a nice day de autopista

Acostumbro a conducir por autopista. Hacia Boston en hora punta prefiero la autopista a los semáforos de las carreteras colindantes. Hacia las afueras el camino también es mejor para evitar parar continuamente en los abundantes semáforos. Así pues, cada día tomo la autopista, la MassPike , para dirigirme al trabajo. A la entrada de la autopista, recojo un tíquet y a la salida, una persona me lo recoge y me dice lo que debo pagar. Y claro, pago. Las personas que están dentro de un reducido habitáculo muchas horas, entregando tíquets o recogiéndolos y cobrando a los conductores son muy diversas: - hay la señora ya mayor, con gafas y pequeñita, - el hombretón de panza enorme, - la chiquilla con trenzas por toda la cabeza, - el chico tímido que casi ni te mira, - el chico extrovertido que te contagia su amplia sonrisa, - la mujer madura con cara cansada, - el hombre de mediana edad con los ojos muy muy abiertos, -... y eso si, con fisionomías provenientes de todos lo...

Mi sonrisa de Mona Lisa

Uno de los cuadros mundialmente conocidos es la Mona Lisa , que actualmente ocupa una sala del museo del Louvre, en Paris. Se dice que entre muchos otros factores, esta pequeña pintura es tan famosa por la enigmática sonrisa de la mujer que pintó Leonardo da Vinci hace ya más de quinientos años. Al llegar a Massachusetts, observé aturdida que la gente me sonreía por la calle. Sin conocerles absolutamente de nada, la gente que se cruzaba en mi camino me miraba y esgrimía una medio sonrisa para saludarme. Incluso algunos me decían "Hola." (Bueno, en realidad "Hi"). Yo, acostumbrada a que por las calles la gente ni se mira, que no se saluda si no eres un conocido de toda la vida, que va a su aire sin importarle quien anda alrededor, me quedé patidifusa mientras caminaba por distintos rincones de Massachusetts. Cuando la gente pasa por mi lado, ¡me sonríe! Si, si, la mujer que pasea el perro a -20ºC de temperatura, el hombre que limpia de nieve o de hojas la en...

El misterio del coche desaparecido

¡Caramba, qué tarde es ya!¡Hora de ir a buscar a mis pequeñajos al cole!¡Anda, está lloviendo! Nada, nada, voy en coche, no quiero mojarme ni que los dos pisen todos los charcos del camino de vuelta a casa. Las llaves,...entro en el garage...¡Dios mío!¿Dónde está el coche?¿Dónde está mi coche? Abro la puerta grande del garage ¿Quizás lo he dejado fuera a la intemperie? No, en el camino no hay ni coche ni nada, sólo las gotas de lluvia impactando contra el pavimento ya muy mojado.  Bueno, tranquilidad ¿Tranquilidad?¡Pero si mi coche no está!¿Cómo puedo estar tranquila si ha desaparecido una cosa tan grande y que además no puede haberse ido por voluntad propia? Me lo han robado. ¡Es que me lo han robado!  Llamo a mi marido: Yo: "El coche no está en el garage." Él: "Anda, pues es verdad, cuando llegué a casa ayer por la noche no estaba, quería preguntártelo pero cuando te vi ya se me había olvidado." Yo: "... (puntos suspensivos indicando claramente ...

Crossing guard Jack

¿Héroe sin capa? Contra viento y marea, haga frío o mucho frío, en mitad de la calle adyacente al cole de los niños siempre encontramos a Jack. Jack es un policía retirado que dedica parte de su tiempo libre a que los niños crucen la calle del colegio con la mayor seguridad posible. Mientras haya niños cruzando la calle, ya sea a la entrada o a la salida del cole, ahí está Jack, con su chaqueta fluorescente, con las letras "Crossing Guard" detrás, abrigado de pies a cabeza y con la mano derecha en alto para que los coches paren y los niños y sus padres puedan cruzar la calle. Muchos de los padres le saludamos e incluso alguna madre le ha dado un bol de sopa caliente, para protegerse del frío. Porqué ahí está, siempre sonriendo, siempre deseando un buen día, o una buena semana de aprendizaje si es lunes, o un guárdate del frío si está nevando. Siempre, haga un día soleado o nublado, Jack nos facilita la vida y nos indica cuando cruzar.  Los niños lo miran con admiración,...

Los peatones SIEMPRE tienen prioridad

¿Siempre?¿Seguro?¿Siempre? En los sitios en los que he vivido y en algunos en los que he turisteado, ser peatón no comportaba ninguna ventaja. Aún recuerdo cruzar las calles de Roma por primera vez: mirabas a la calle, izquierda derecha, izquierda derecha, te armabas de valor, inspirabas aire y... a correr para ver si tenías la suerte de llegar al otro lado de la calle con todas tus extremidades en el sitio correcto. Recuerdo el mismo plan en el Cairo y en Varsovia. Además, con suerte, no recibías ningún bocinazo de algún conductor enfadado por tener que reducir su marcha para dejar pasar a un simple peatón.  Aquí en Newton es distinto. Vamos, totalmente opuesto. El otro día cruzamos la calle mis hijos y yo. Por el paso de peatones. Los coches se pararon enseguida, a una distancia más que suficiente para dejarnos pasar con tranquilidad. Hasta aquí todo correcto. Lo inverosímil para mi fue cuando yo sola, sin niños, intenté cruzar la calle, a pie, sin estar en ningún paso de ...