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Mostrando las entradas etiquetadas como Marshals

La próxima celebración la descubres en las tiendas, no en tu corazón

¿Que estamos en vísperas de Halloween y no sabes cual es la próxima celebración nacional? Tranquilo, acércate a un Target, Marshalls, TJMaxx o similares y solo en la entrada ya descubrirás los artículos necesarios para celebrar Thanksgiving. ¿Que después de Thanksgiving no sabes la que se avecina? Buena, ésta es un poco difícil. En Massachusetts tenemos Navidad y Hanukkah, a cada cual más popular en función de la situación religiosa o más bien tradicional que impere en tu hogar. Y en las macrotiendas mencionadas anteriormente, repletas de productos innecesarios, pero que con un marketing feroz a base de etiquetas con el precio actual y el precio anterior, te piden a gritos que compres todas las gangas que tu tarjeta de débito puede aceptar, sabes que estás en buenas manos. Puedes comprar árboles, decoración variopinta y una cantidad interminable de productos hogareños, con las fiestas de marras impresas hasta la saciedad.  ¿Y después de las Navidades? Pues esta es buena. Aquí...

¿Puedo?

No puedo. No puedo. Y no puedo. No hay manera. No consigo distinguir cuando me dicen "can" o cuando me dicen "can't". Cuando una amiga de mis peques viene a casa y me dice que lo que le cuento no puede hacerse, me la miro contentísima, hasta que observo la cara de mi hijo que, condescendientemente, me indica que lo he entendido al revés. Ya en la intimidad del hogar, ensayo repetidas veces el can y el can't. Mis hijos me ponen ejemplos hasta aburrir. Bueno, hasta aburrirse ellos, y yo, pero sin éxito en la resolución de lo que para mi es un jeroglífico indescifrable, lo que para mi es una meta inalcanzable, una quimera, una utopía. Parece fácil. Para los americanos. Para los estudiantes, americanos o no, que están creciendo en los parajes del autor de Moby Dick, de Paul Revere o de Pocahontas.  Pero no es fácil para mi. No lo es. Y punto. No tengo la capacidad para formular unos sonidos que mi garganta no ha aprendido durante los primeros cuarenta...

Me he enamorado

Me he enamorado, total y perdidamente , de la música country. Hace unos meses descubrí una cadena de radio, la 102.5 en la FM, dónde toda la música era country, y me he convertido en fan número uno, hasta el punto de que en casa sólo quiero escuchar música de este tipo, y mis amantísimos hijos y mi marido empiezan a estar hasta las narices de mis nuevos gustos musicales. Pero es que este tipo de música es totalmente espectacular para mis sentidos. Me encanta escuchar las canciones de Thomas Rhett, de Blake Shelton, de Kelsea Ballerini y de Keith Urban, contando amores y desamores, ya sean de parejas, de amigos o de amores no correspondidos. Normalmente cantado en primera persona, y contando una historia emotiva que me permite llorar mientras me imagino mentalmente lo que los cantantes van contando en la canción. Y la música que acompaña estos versos cargados de sentimiento es sencillamente espectacular. Tonadas lentas que van acelerando, que se te quedan en la mente incluso cuando han...

I love you to the moon and back

A los americanos les encantan las frases chulas, ya sean por su positivismo, su sarcasmo, o su sarcasmo positivo. Tienen un montón de frases esparcidas por doquier, en forma de cuadros, de posapapeles, de camisetas, de tazas de café, de cajas... Al pasear por Marshals, HomeGoods o TJMaxx, megatiendas por ontonomasia que tienen infinidad de cosas innecesarias pero tan apetecibles por precio, color y forma que estás casi obligado a comprarlas, no puedo por menos que sonreír al leer estas frases, escritas en una gran variedad de sus artículos. Mi frase preferida de todas es I LOVE YOU TO THE MOON AND BACK Que traducida literalmente es TE QUIERO HASTA LA LUNA Y DE VUELTA, aunque a mi me gusta traducirla como TE QUIERO HASTA EL INFINITO. El origen de esta frase es un cuento infantil, donde una mamá conejo y su hijo conejito se cuentan lo mucho que se quieren. La frase con la que expresan la cantidad de amor más grande que uno puede tener es I LOVE YOU TO THE MOON AND BACK....

Evolución generacional

Estos días tengo la inmensa suerte de disfrutar de compañía familiar femenina. Mi madre y mi sobrina mayor de doce años han venido a pasar unos días con nosotros. Y la presencia de mujeres en casa, aparte de la mía, se nota muchísimo. Mi madre usa un aparato que tenía guardado en un armario, y que se llama plancha, para intentar sacar arrugas de unas camisetas que no me preocupa lo más mínimo que estén arrugadas. Mi sobrina se pasa gran parte del día pegada al teléfono, haciendo caso omiso de los gritos de mi madre cuando la avisa para comer, para dormir, para arreglar la habitación... ¡Ay, hogar dulce hogar! Uno de los mayores gozos de los cuales yo no puedo disfrutar con féminas de mi família es ir de compras de todo aquello innecesario pero que nos deleita la vista aunque no el alma . E ir de compras era una de las cosas primordiales que mi sobrina deseaba hacer en su aventura bostoniana, con lo cual las tres nos hemos dirigido, ni cortas ni perezosas, a nuestra sesión de compr...

Momentos de relax

Ayer decidí que mis peques ya eran suficientemente mayores y que podía ir tranquilamente con ellos al supermercado para la compra semanal. Si, lo reconozco, me había levantado demasiado optimista. Pero ya se sienten mayores (y lo son) para muchas cosas, con lo cual decidí que me acompañaran y me ayudaran en la búsqueda de los alimentos que tomamos semanalmente toda la família.  Orgullosa, aparqué el coche y con un hijo a cada lado, entré en el supermercado. El mayor se ofreció a conducir el carrito, a lo que yo acepté encantada.  Empecé con la sección de lácticos, mirando qué yogures eran los más ricos (sin mirar las calorías). Estando yo en estos quehaceres, decido sacar mi vista de los estantes yoguriles y me encuentro que mi mayor había llenado el carrito con sus yogures preferidos, pero no con 3 o 4, sino con 50 o 60. Le digo que no puede cargar con tantos, y le cuento los motivos razonables (espaciales y económicos básicamente) por los que no está bien cargar tantos ...

¿Cúal te gusta más?

Si en Estados Unidos es fácil comprar cualquier artículo en cualquier época del año, las estrategias usadas durante la campaña navideña para gastar en prendas que no necesitamos son demoledoras . Recibo diariamente emails y correos en el buzón de casa, sobre tiendas que me ofrecen unos descuentos y unas facilidades de pago y envío difíciles de obviar. Así pues, mientras envío a la papelera todas esas ofertas excepcionales, también pienso en si estaré cometiendo un gran error. Y llega diciembre. Y empiezo a ponerme nerviosa por si debo comprar algo para la abuela, y el abuelo, y los primos, y los hermanos, y... y me dirijo a mis tiendas preferidas para poder abastecerme de esos objetos que imagino causarán alguna sonrisa en la cara de mis seres queridos . Marshals me gusta por la variedad, por las marcas y por los descuentos de más del 50% del precio original (o eso parece). Y por la facilidad de devolución, cuando el jersey talla S que me compro me susurra estremecido que fácilmen...

A través del jardín

Empiezo mi trabajo a las nueve de la mañana. Eso indica que me encuentro con multitud de mis congéneres en la carretera, consiguiendo unas colas espantosamente lentas que nos transportan poco a poco a nuestros lugares de destino. Las paradas totales de mi coche son muy frecuentes (semáforo en rojo, dejar pasar al coche que quiere girar delante tuyo, que el coche de delante tuyo deje pasar a todos los coches que giran delante suyo, parada por obras y policía incluido dirigiendo el tráfico, parada cerca de un colegio, parada cerca de una universidad...), con lo cual puedo observar con atención los jardines de las casas de al lado de la carretera. Los jardines, o trozo de césped pequeño que hay entre la acera y la casa, sin vallar, te cuentan muchas veces los gustos de la gente que vive en la casa. Y añadiendo imaginación, incluso podría escribirse un libro basado en hechos reales. En época de elecciones, cartelitos que indicaban de qué partido político eras y a quién ibas a vot...

Happy Halloween!

Alicia del País de las Maravillas me saludó con una sonrisa y un "Happy Halloween!", en mitad de la calle. Las secretarias atendiendo el mostrador estaban disfrazadas de personajes de Dr. Seuss . Y la gente llevaba de la mano a sus hijos disfrazados de ninjas, Spidermans, princesas y ovejas. Así pasé las horas previas al " trick or treat" que mis hijos esperaban ansiosos desde hacía ya tiempo. Visualicé vestidos multicolores y sonrisas deliciosas, verdaderas, humanas. Descubrí que existe un día mágico por lo menos. Si, Halloween representa el miedo convertido en magia edulcorada. Los niños no temen a los cadáveres de plástico que el vecino de al lado ha plantado en el jardín de su casa hace ya semanas. Las calaveras, los fantasmas, las tumbas... todo forma parte de la decoración previa al día de Halloween. Todo está permitido. Incluso hay gente que pasea en su coche y en el maletero lleva colgadas unas manos para asustar o divertir. Aunque me sorprende que ...

Sabes que estás en America si...

Imagina que te levantas un buen día y no sabes donde estás. No reconoces la cama, ni la habitación, ni la casa, ni el vecindario. Tu única salida para averiguar dónde estás es salir a la calle en busca de signos conocidos.  Sales a la calle y - al cerrar la puerta de la casa, compruebas que ésta es de madera; - caminas y caminas metros y metros y más metros donde sólo divisas casas de madera, parecidas a la misma donde tu estabas al despertarte. Casas con jardín, sin una valla de separación entre los terrenos; - la gente te saluda con una sonrisa; - al querer preguntarles, descubres que ellos ya han desviado la mirada y continúan con su trayecto impasibles; - llegas a lo que parece el centro de un pueblo; - en los bajos de unas casas similares a todas las que has visto hasta ahora (aunque éstas se encuentran más juntitas las unas con las otras), hay unas tiendecitas viejas vendiendo objetos viejos y poco apetecibles para comprar; - divisas todo tipo de iglesias de ...

¿Y esto qué es?

La primera vez que vi una de estas cosas pensé: "Caramba, qué cosa más rara." La segunda vez que observé una de estas cosas pensé: "Pues esto es bastante feo, la verdad." La tercera vez y siguientes (y ya llevo unas cuantas), pensé: "Pues debe servir para algo." Con lo cual, le busqué utilidades: La primera utilidad que le vi es que era una puerta del tiempo . A ver, nada por delante, nada por detrás, no aguantaba nada por arriba y dudaba de que estuviera muy arraigado en el suelo. Pasé por debajo de esta puerta esperando encontrarme en la época en que los indios adoraban y cuidaban a la naturaleza, pero nada. Mi vecino estaba recogiendo el correo unos pasos más adelante de donde lo había visto antes de entrar yo por la "puerta del tiempo". Pensé luego que quizás era una puerta de los enamorados . Cuando de amor se trata, olvídate de pragmatismos. Quizá los enamorados se besaban debajo de esta puerta para confirmar su amor eter...

Soy una enana regordeta

5'4 131 Estas son mis medidas. El primer número es la altura y el segundo el peso. Para mi, que estoy acostumbrada al sistema métrico decimal, descubrir mis medidas en Estados Unidos fue una fuente de malestar. Vamos a ver, 5'4 cm de altura significa que soy enana, pero de las más bajitas además. Si a eso le sumo 131 kg de peso, soy una enana regordeta, o mejor dicho ¡gorda como una bola! Cuando comprobé mi altura y mi peso, la primera conclusión que me vino a la cabeza era que la fuerza de la gravedad en Massachusetts era mucho más potente que en cualquier otro sitio donde yo hubiera estado previamente. Y no me atrevía a mirarme en el espejo del baño, por miedo a que la visión de mi cuerpo me causara una profunda depresión. Al cabo de poco, la realidad se apoderó de mis neuronas. En Estados Unidos no usan las unidades del Sistema Métrico Decimal , de modo que mis 5,4 de estatura no se miden en centímetros, se miden en feet (pies). Bueno, mido un poco más de cinco...

Positivizando

He decidido publicar un listado de cosas que me gustan de Massachusetts.  Me encantaría saber si alguien comparte alguno de los puntos que ahora mismito menciono, dondequiera que sea el trocito de mundo donde vive. Y se me ha ocurrido lanzar la campaña "POSITIVÍZATE", para que todos contemos aspectos negativos de donde vivimos, pero en plan positivo. Seguro que encontramos muchas situaciones que en principio no son chulas, pero a las que conseguimos darle la vuelta y disfrutarlas. ¡Atrévete! Aquí van las mías: - En países calurosos, poco después de hacer la compra y ponerla en la parte de atrás del coche, debes correr para que los alimentos congelados (entiéndase pizzas, guisantes y helados) no se descongelen. Aquí en Massachusetts, con el frío que tenemos, después de la compra podría ir a dar una vuelta, recoger a los niños, irme al trabajo, pararme en un Starbucks y, al llegar a casa, la comida congelada continuaría estando congelada . Creo que esto es una p...

Barbie mamá

A la salida de la escuela, cinco minutos antes de acabar las clases, las mamás se reúnen para comentar que su peque está resfriado o que han encontrado una ganga en Marshals, mientras esperan pacientemente a que abran las puertas del colegio y salga la marabunta. Yo soy de las mamás que llega tarde, corriendo con la lengua fuera, saluda al crossing guard a toda prisa, se da cuenta de que hoy tampoco se ha maquillado y de que debe ejercitar un poco más esos músculos para controlar los michelines incipientes que se van reuniendo cada vez con más precisión alrededor de la cintura. Soy de las mamás que saluda (o no) a las otras mamás que tropiezan con ella, pendientes todas de que nuestros pequeñines nos vean y sin demasiado entusiasmo, nos den un beso casi imperceptible y nos pidan un helado o que nos quedemos en al parque a jugar. El otro día, contemplando esta situación que se repite cada día de lunes a viernes, tuve la certeza de que: No soy una Barbie mamá. Dicho lo cua...

Marshalls

¿Facilidades en las compras? Dentro de los centros comerciales (aquí se llaman malls y ya entraré en este tema más adelante), encontramos una de las tiendas en las que puedes rebuscar horas para acabar encontrando "la prenda", ese oscuro objeto del deseo, que no sabías que necesitabas, pero que una vez visto sabes que debe ser tuyo. El nombre de la tienda es Marshalls. Cuando entras en cualquiera de los Marshalls que hay repartidos en toda la geografía de New England, no tienes ni idea de lo que acabarás comprando . Puede que entres sencillamente a fisgonear un poco, para comprobar si alguna oferta te satisface. Puede que tengas en mente comprar un objeto, para acabar comprando otra cosa totalmente diferente en uso y forma. Y es que Marshalls tiene de todo, desde zapatos a lámparas, desde juguetes a ropa deportiva, pasando por alfombras, muebles, menaje de cocina y sábanas para todos los tipos de camas existentes en Estados Unidos. Una sección importante es la ocupada...