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Mostrando las entradas etiquetadas como redes sociales

Sonido de casa

Estoy en Massachusetts. Por la calle escucho inglés, principalmente. Estoy acostumbrada a ello, evidentemente. Lo tengo asimilado. Pero a veces, cuando escucho hablar mi idioma, no puedo dejar de saludar a quién lo está hablando. Porque estoy en Massachusetts. Y las oportunidades de hablarlo son escasas. Así que me acerco a ese desconocido o desconocida, y al cabo de un momento, ya somos menos desconocidos y más familiares. Y nos contamos la vida en un periquete, como si tuviésemos mucha prisa por hablar sobre nuestra experiencia, a quién quiera escucharla en nuestro idioma. Y nos conocemos de oído a la familia del otro, y nos pasamos los números de teléfono, para poder contactar en caso necesario, o simplemente por si nos apetece.  Si, es un ejercicio que me llena de alegría y de añoranza. Me encanta saber que ese ya no desconocido comparte sensaciones, que sabe cómo degustar un buen rape, que conoce el pequeño pueblo de dónde provengo. Y pregunto. Más preguntas. Sin cesar. P...

Boston strong

Patriots Day. Decidimos que una buena idea sería pasear por Cambridge, visitar algún museo, y comer en una de las múltiples posibilidades que te da esta localidad repleta de estudiantes y profesores, que comunica con Boston a través de puentes que cruzan el río Charles. Después de una opípara comida con tintes asiáticos, el padre de mis churumbeles y yo decidimos, en contra de la voluntad de nuestros hijos, que sería bueno cruzar el río contando Smoots y sumergirnos en el bullicio de la maratón. Así lo hicimos. Llegamos cerca de la meta, como parte de una marea humana que quería contemplar a los valientes atletas que aún corrían para llegar a su destino. Horas antes, los ganadores ya se habían erigido en su trono particular, los premios ya se habían entregado. Pero cuatro, cinco, seis horas después del comienzo de la maratón, muchos corredores aún continuaban sin haber podido llegar a su meta. Y los transeúntes, observadores privilegiados de tanto esfuerzo, les gritaban con ahínco, ...

Pot luck

Unos amigos nos invitaron a su casa. ¿Cómo nos invitaron? Usando Evite, un programa que te permite realizar de forma fácil una invitación a partir de unas plantillas determinadas, y enviarla usando internet a los contactos que escojas. ¿Qué nos proponían en la invitación de Evite? Un Pot luck. ¡Ajajá! ¿Y qué es un Pot luck? Pues todos los invitados deben traer algo para comer. Los host, los anfitriones, ponían su casa a disposición, tenían utensilios, platos, mesas, sillas... Y los invitados llegamos cargados con bolsas y platas de comida. Todos al llegar, abríamos nuestras bolsas y poníamos nuestros platos en la isla de la cocina, que la anfitriona se ocupaba de arreglar para que todo quedase perfecto. Además, el Pot luck en cuestión era multicultural, con lo cuál pudimos degustar samosas caseras de un chico de ascendencia india, hummus delicioso de unos marroquíes, dulces italianos, crema catalana, pollo al horno macerado en salsa,... toda la isla de la cocina se o...

La media maratón de Boston y mi Significant other

Mi Significant other ha participado en la media marathon de Boston, que se ha celebrado el día 7 de octubre de 2018. ¿Y quién es el Significant other?¡Ajá! Pues al que yo llamo el padre de mis hijos, o mi marido, o mi pareja. Para los americanos, el Significant other es una forma de nombrar a tu pareja,  de la forma más políticamente posible. Porque, desengañémonos, en nuestra sociedad, cada día aparecen nuevas formas de entenderse el concepto de familia, de vida. Familias monoparentales, familias con parejas casadas legalmente con anteriores parejas, parejas del mismo sexo, parejas, parejas, familias, familias, hijos de una anterior relación, hijos de antes y de ahora con los de antes que también son los de ahora... y los americanos han encontrado una fórmula especial y correcta para designar a tu pareja actual, o más bien, a la persona que más significa para ti en estos momentos. Significant other. Y todos contentos. O no. Y aquí estábamos, mi significant other participando en...

De vejez, pelos y arrugas

La vejez, ese estadio de la vida donde mis hijos me incluyen, pero donde yo, con mis cuarenta y seis años, aún no me siento identificada. ¡Qué narices voy a estar en la vejez, y menos en el año 2017, donde alguien (seguro que con más de cuarenta tacos), inventó la frase "los cuarenta son los nuevos treinta"! O sea, que me siento de treinta aunque mis pequeños solecitos me etiqueten mal. Vale, de acuerdo, puedo decir que, estéticamente, hay signos de la edad que mi cuerpo notan y que, precisamente, no son de cuerpo de treinta y pocos. Ni de treinta y muchos. Para empezar, mi cabello tiene unas canas apabullantes. Francamente deliciosas y que intento disimular con los dos métodos conocidos hasta la fecha: Método conocido 1 Visita periódica a la peluquería, dónde una mujer de mi edad me pregunta por mi vida sin yo notar el mínimo interés, mientras me va pintando los pelos con poca precisión. El resultado es un pelo sin canas durante un par de días, pero con mucho meno...

No

El 14 de febrero hubo otro Mass shooting en Florida. Básicamente un chico de 19 años mató con un arma automática a 17 estudiantes de una High school. El suceso es trágico y no es aislado en Estados Unidos, donde se han puesto en evidencia los detractores y los defensores de la libre circulación de armas. Me emocioné al escuchar la declaración de una superviviente a la masacre, pidiendo más regulación y haciendo una crítica férrea a la asociación nacional del rifle y al presidente Trump. Son conmovedores los mensajes en las redes sociales, pero no es suficiente. Nada de esto es suficiente. Los estudiantes, los de secundaria, los más afectados por estas aberraciones, salen a la calle, en concentraciones, en conferencias, para hablar sobre este tema, e intentar impedir que no vuelva a suceder. Las declaraciones de unos chicos que los adultos consideramos aún menores, me han dejado anonadada por su claridad, su valentía, su solidaridad, su respeto por todo el mundo. Estoy orgullosísima de...

Gracias John Lasseter

Vimos Cars 3. No tenía ninguna buena expectativa para la película, ni cuando vi el trailer me estremecí en ningún momento de emoción. Más de lo mismo, vaya, un campeón que después de muchos percances volverá a ser campeón. Un Rocky 3 a lo automóbil. Mis hijos, atentos a la pantalla, pero por lo que a mi respecta, ninguna emoción digna de mención aparte de aburrimiento.  Pero, atención, al final de la película, las cosas cambian radicalmente , se produce un giro frenético en el guión y me encuentro delante de uno de los argumentos más reivindicativos en pro de derechos lógicos y éticos que nunca había visto. Llegados a este punto, noviembre del 2017, dudo que mis comentarios sobre la película sean espoilers, así que allá voy: 1.- La protagonista, al final de la película, es una mujer (vale, si, "una coche"). Una mujer a la que toda la vida le han dicho que debe tocar con los pies en el suelo (si, si, con las ruedas en este caso), que no merece la pena soñar en quimeras ...

Experiencias en la Costa oeste: 2. Zion

Después de una breve estancia en las Vegas, un coche de alquiler nos transportó a Utah , el primer estado donde visitaríamos parques nacionales. Concretamente, en Utah se encuentran los Mighty five, cinco parques naturales cada uno con sus características especiales y excepcionales. El primero de estos parques (y el primero de nuestras andaduras) es Zion. Cada parque tiene una entrada con un cartel de los parques nacionales y el nombre. Este es el de Zion: Formas de transporte: coche, furgoneta o autocaravana. Nuestro coche era un utilitario familiar que recomiendo fervientemente, puesto que los niños tenían espacio suficiente para dormir, leer y cantar si les apetecía (básicamente durmieron, leyeron bastante pero no cantaron ni una sola nota musical). Y la parte de atrás del utilitario estaba destinada a maletas y mochilas, de manera que sacábamos y entrábamos material con suma facilidad. Cabe comentar que los parques nacionales de los Estados Unidos están perfectamente a...

I love you to the moon and back

A los americanos les encantan las frases chulas, ya sean por su positivismo, su sarcasmo, o su sarcasmo positivo. Tienen un montón de frases esparcidas por doquier, en forma de cuadros, de posapapeles, de camisetas, de tazas de café, de cajas... Al pasear por Marshals, HomeGoods o TJMaxx, megatiendas por ontonomasia que tienen infinidad de cosas innecesarias pero tan apetecibles por precio, color y forma que estás casi obligado a comprarlas, no puedo por menos que sonreír al leer estas frases, escritas en una gran variedad de sus artículos. Mi frase preferida de todas es I LOVE YOU TO THE MOON AND BACK Que traducida literalmente es TE QUIERO HASTA LA LUNA Y DE VUELTA, aunque a mi me gusta traducirla como TE QUIERO HASTA EL INFINITO. El origen de esta frase es un cuento infantil, donde una mamá conejo y su hijo conejito se cuentan lo mucho que se quieren. La frase con la que expresan la cantidad de amor más grande que uno puede tener es I LOVE YOU TO THE MOON AND BACK....

Amazon

Antes de vivir en los Estados Unidos, yo hacía cualquier tipo de compra yendo a las tiendas o supermercados. Es decir, conducía hacia la tienda que me parecía pudiera satisfacer mis necesidades, escogía el producto adecuado, pagaba a la cajera y me iba, bolsa en mano, con el producto dentro. Aquí, estos pasos que acabo de enumerar son básicamente obsoletos en su mayoría y no resuelven un montón de casuísticas megasuperimportantes, ya que: ¿qué sucede si lo que yo necesito (bueno, quiero), no puedo ir a comprarlo porque las tiendas están cerradas? ¿qué sucede si mi objeto del deseo no está en las tiendas cercanas? ¿qué sucede si mi coche está estropeado? ¿qué sucede si la tienda que tengo cercana no me ofrece un buen descuento? Eso, todo eso y mucho más, lo soluciona...¡AMAZON! Amazon te soluciona la vida y te vacía la cartera en un abrir y cerrar de ojos, sin salir de tu casa. Tu pides a tu ordenador tu objeto indispensable (que no es indispensable en el 99.999999999% de l...

Concepto películas familiares

Mis niños ya son mayores. Entiéndase por mayores 9 y 8 años. Muy mayores. O eso creen ellos. Están en una edad perfecta para que toda la família hagamos múltiples actividades conjuntas: jugar juntos a juegos de mesa, salir frecuentemente de excursión, hablar de nuestra actividad diaria durante la hora de la cena...y ver películas los cuatro juntos, un viernes por la noche. O eso creía yo.  Empecé a buscar películas que pudieran gustarnos a los cuatro miembros de la família, esas que acostumbran a etiquetar como películas familiares . Engullimos ávidamente algunas de las películas de Disney-Pixar más famosas. Los cuatro disfrutamos con " los Increíbles ", " Wall-E ", " Toy Story ", " Monsters " y " Nemo ". Otras que nos hicieron pasar un rato agradable y divertido a los cuatro fueron " ET ", " la princesa prometida " y " Zootopia ". Con esta última avergoncé a mis hijos puesto que reía demasiado alto con ...

fotos fotos fotos....

AÑO 1977 Había una vez, en un lejano país, en un tiempo muy lejano, una familia que tenía una afición: al acercarse las vacaciones de verano, iban a una tienda, compraban dos carretes de fotos y los gastaban sacando fotos de las vacaciones en la playa. Una foto todos bien colocaditos delante de la cámara, en la playa jugando cerca del mar; una foto todos bien colocaditos del paseo por la tarde helado en mano; una foto de la mamá y las niñas con el mar de fondo; en una de las fotos sale papá, el fotógrafo oficial y encargado de tirar las fotos que mamá piensa que pueden quedar bien para el álbum familiar. Al acabar los días de playa, sol y helados, la mamá regresaba a la tienda donde había comprado los carretes y los dejaba allí. Al cabo de un par de días, la familia entera regresaba a la tienda en busca de su tesoro más preciado: ¡las fotos de sus extraordinarias vacaciones tranquilas en la playa! Sin contar las fotos que habían quedado mal, quizás podíamos tener unas 20 o 30 foto...

Mi chica Desigual y Messi

Al empezar según qué tipo de trabajo en Massachusetts, no te tiran a los leones el primer día. Tienes unas horas de entrenamiento (training), donde te conviertes en la sombra de una persona experimentada que realiza el mismo trabajo que tu realizarás al cabo de pocos días . En mi trabajo actual, tuve la suerte de ser la sombra de personas excepcionales que me enseñaron, además del trabajo bien hecho, de la gran humanidad necesaria para realizarlo. Al entrar el primer día en la oficina, una sonrisa nerviosa en mi cara delataba mis ganas de caer bien y de hacerlo mejor. Nuevas caras me miraban con menor o mayor interés, algunas personas se interesaban por mi y me mostraban una sonrisa abierta de franca bienvenida, mientras otras continuaban con su trabajo cotidiano. Me senté en una silla mientras esperaba a mi entrenador particular, mi trainer asignado. Al lado de mi silla, una chica extrovertida hablaba en voz alta contando cosas a quién quisiera escucharla. Al cabo de un rato, se pe...

Conocí una americana en Polonia

Conocí a una americana en Polonia. Ella y su família nos invitaron a comer a su casa. Y allí mi familia descubrió la magia de las comidas cocinadas en la barbacoa. La carne excelente tratada inmejorablemente, cocinada al punto y anteriormente ahumada. El punto exacto de cocción. Descubrimos sabores fantásticos nunca antes probados en nuestra tierra. Al llegar a tierras americanas, uno de les cachivaches indispensables que compramos evidentemente fue una barbacoa, que nos ha dado un montón de comida sabrosa para compartir con familia y amigos. Conocí a una americana en Polonia. Íbamos juntas a zumba, tratando ambas de seguir, junto con el resto de mujeres de la clase, a un profesor demasiado joven y con demasiado ritmo. Al preguntar una de las compañeras si podía sacar una foto de la clase, mi amiga americana soltó: "Lo que pasa en la clase de zumba se queda en la clase de zumba". Era la primera vez que yo escuchaba una frase similar. En estos años que estoy vivie...

Apoltronados

¿Cual es el mejor espacio para ver una película? Hay quien puede pensar que es un cine de los de barrio, con sus sillas viejas pero entrañables, con los ruidos de las abuelitas detrás que no quieren entender el argumento, y con ese olor a humedad y polvo que enturbia la pantalla y que gusta por lo vintage que puede quedar. Otros pueden pensar que es el sillón o el sofá de su casa, medio tumbados medio sentados, al lado de sus seres queridos disfrutando de la pantalla plana de nueva generación. Pero yo sé la verdad. De la buena. La absoluta. El mejor lugar para ver una película son los cines (Theaters) en los que puedes cenar mirando embelesado la pantalla. Atención, no debe perderse ni un detalle: - al entrar enseñas tu móbil al chico de la puerta que te escaneará el código de barras indicando que has comprado la entrada por internet; - luego te diriges al mostrador para pedir un poquitín de comida: 1. Bebida refrescante talla enorme 2. Pizza, hot dog o variedad de com...

Ahora le toca al vecino

Uno de los deportes favoritos de los americanos son las compras. El shopping , como lo llaman aquí. En cualquier tienda grande o pequeña, pero sobretodo en las grandes superfícies, siempre hay descuentos apetecibles, ofertas irrechazables y objetos difíciles de eludir cuando de comprar se trata. El consumismo absoluto conlleva, entre otras cosas, que las casas se llenen de cosas totalmente innecesarias. Y las pilas de estos materiales vayan creciendo y creciendo hasta el infinito y más allá.  Para solucionar este problema, había dos soluciones: - Primera solución: dejar de comprar objetos y a medida que se iban gastando o rompiendo los existentes, tirarlos a la basura sin necesidad de reemplazo. - Segunda solución: Yard Sale (que podría traducirse como venta en el garaje). Dudo que alguien pensara en la primera solución, puesto que las compras son demasiado magnéticas como para que alguien pueda dejarlas de lado. Así pues, la segunda opción fue la que adoptó la to...