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Mostrando las entradas etiquetadas como Trader Joe's

El Trader Joe's del buen rollo

Aunque mis compras para rellenar la nevera acostumbran a ser en el Market Basket, dónde la relación calidad-precio es más que aceptable para mi bolsillo, debo decir que me encanta ir de vez en cuando al trader Joe's de la esquina a comprar cualquier nimiedad. Siempre salgo de buen humor de esta tienda, más pequeña que un supermercado normal, con menos opciones de compra y con productos más caros. ¿Por qué? Es más acogedora.  Te da la bienvenida con flores naturales de todos los colores, y paseándote por entre sus estantes hueles a canela y a calor de hogar. Hay muchos productos preparados, de diferentes culturas culinarias, preparados hasta el punto casi final, para que los humanos reticentes a cocinar realicemos el mínimo esfuerzo para poder degustar una comida sabrosa y sana, sólo calentándola en el horno o en el microondas. Sin ir más lejos, en casa somos fans de un pollo Tikka Massala precocinado, de unos rollitos de pasta de hojaldre con cebolla y bacon, y de un hum...

Me he enamorado

Me he enamorado, total y perdidamente , de la música country. Hace unos meses descubrí una cadena de radio, la 102.5 en la FM, dónde toda la música era country, y me he convertido en fan número uno, hasta el punto de que en casa sólo quiero escuchar música de este tipo, y mis amantísimos hijos y mi marido empiezan a estar hasta las narices de mis nuevos gustos musicales. Pero es que este tipo de música es totalmente espectacular para mis sentidos. Me encanta escuchar las canciones de Thomas Rhett, de Blake Shelton, de Kelsea Ballerini y de Keith Urban, contando amores y desamores, ya sean de parejas, de amigos o de amores no correspondidos. Normalmente cantado en primera persona, y contando una historia emotiva que me permite llorar mientras me imagino mentalmente lo que los cantantes van contando en la canción. Y la música que acompaña estos versos cargados de sentimiento es sencillamente espectacular. Tonadas lentas que van acelerando, que se te quedan en la mente incluso cuando han...

Despidiendo nuevas amistades

Al llegar a un nuevo país, crees con certeza que te vas a integrar inmediatamente a la vida y costumbres de la nueva patria que te acoge. Y en América, esta creencia parece muy cierta al principio. La gente es simpática, te sonríe y te saluda por la calle, sin conocerte de nada te preguntan cómo estás y te dan los buenos días. Al cabo de un tiempo, descubres que los americanos son mucho más cerrados de lo que parecen en el primer momento, y que debes buscarte la vida social lejos de los pura sangre. Así pues, el plan B) consistió en buscar y encontrar gente de casa . Y se encuentran, vaya si se encuentran, y qué placer indescriptible hablar con gente que tiene las mismas tradiciones que tienes tu.  Unos amigos que ya regresaron nos presentaron a unos amigos suyos, también de nuestro país. Y este año, hemos podido hacer múltiples actividades con ellos. Recuerdo la vez que vinieron a casa para cenar. Los adultos (los niños en el sótano haciendo de las suyas, por supuesto), ...

I love you to the moon and back

A los americanos les encantan las frases chulas, ya sean por su positivismo, su sarcasmo, o su sarcasmo positivo. Tienen un montón de frases esparcidas por doquier, en forma de cuadros, de posapapeles, de camisetas, de tazas de café, de cajas... Al pasear por Marshals, HomeGoods o TJMaxx, megatiendas por ontonomasia que tienen infinidad de cosas innecesarias pero tan apetecibles por precio, color y forma que estás casi obligado a comprarlas, no puedo por menos que sonreír al leer estas frases, escritas en una gran variedad de sus artículos. Mi frase preferida de todas es I LOVE YOU TO THE MOON AND BACK Que traducida literalmente es TE QUIERO HASTA LA LUNA Y DE VUELTA, aunque a mi me gusta traducirla como TE QUIERO HASTA EL INFINITO. El origen de esta frase es un cuento infantil, donde una mamá conejo y su hijo conejito se cuentan lo mucho que se quieren. La frase con la que expresan la cantidad de amor más grande que uno puede tener es I LOVE YOU TO THE MOON AND BACK....

Evolución generacional

Estos días tengo la inmensa suerte de disfrutar de compañía familiar femenina. Mi madre y mi sobrina mayor de doce años han venido a pasar unos días con nosotros. Y la presencia de mujeres en casa, aparte de la mía, se nota muchísimo. Mi madre usa un aparato que tenía guardado en un armario, y que se llama plancha, para intentar sacar arrugas de unas camisetas que no me preocupa lo más mínimo que estén arrugadas. Mi sobrina se pasa gran parte del día pegada al teléfono, haciendo caso omiso de los gritos de mi madre cuando la avisa para comer, para dormir, para arreglar la habitación... ¡Ay, hogar dulce hogar! Uno de los mayores gozos de los cuales yo no puedo disfrutar con féminas de mi família es ir de compras de todo aquello innecesario pero que nos deleita la vista aunque no el alma . E ir de compras era una de las cosas primordiales que mi sobrina deseaba hacer en su aventura bostoniana, con lo cual las tres nos hemos dirigido, ni cortas ni perezosas, a nuestra sesión de compr...

Momentos de relax

Ayer decidí que mis peques ya eran suficientemente mayores y que podía ir tranquilamente con ellos al supermercado para la compra semanal. Si, lo reconozco, me había levantado demasiado optimista. Pero ya se sienten mayores (y lo son) para muchas cosas, con lo cual decidí que me acompañaran y me ayudaran en la búsqueda de los alimentos que tomamos semanalmente toda la família.  Orgullosa, aparqué el coche y con un hijo a cada lado, entré en el supermercado. El mayor se ofreció a conducir el carrito, a lo que yo acepté encantada.  Empecé con la sección de lácticos, mirando qué yogures eran los más ricos (sin mirar las calorías). Estando yo en estos quehaceres, decido sacar mi vista de los estantes yoguriles y me encuentro que mi mayor había llenado el carrito con sus yogures preferidos, pero no con 3 o 4, sino con 50 o 60. Le digo que no puede cargar con tantos, y le cuento los motivos razonables (espaciales y económicos básicamente) por los que no está bien cargar tantos ...

La sal de la vida

En mi tierra patria, en la costa mediterránea, la sal es el condimento más usado en la cocina. Siguiendo las recetas de mi madre, añado sal a casi todos los platos que cocino, ya sea carne, pescado, vegetales, caldos, pasta, arroces... e incluso ¡en algunos postres dulces! La sal es uno de los ingredientes imprescindibles en nuestra cocina. La única diferencia entre la sal de cocina usada a orillas del Mediterráneo y la sal de cocina que uso a orillas del Atlántico es que aquí la compro Kosher por tener mejor sabor. Pero durante los fríos meses de invierno, la sal es uno de los ingredientes principales e imprescindibles en Massachusetts fuera de la cocina. La sal es totalmente necesaria para poder circular, en automóbil o a pie, por las calles de las poblaciones de este estado americano cuna de la constitución americana. Sin sal en las calles, las carreteras y las aceras, se habrían producido un montón de caídas, deslizamientos y accidentes. Sin la sal en las calles todos nos hubi...

Odiamos los carbohidratos

Mi secadora funciona mal. Cada vez que meto unos de mis pantalones, me los encoge. No pasa nada con la ropa de mi marido o de mis peques, sólo encoge mis pantalones. Llegados a este punto, pensé que como buena samaritana, lo único decente que podía hacer para ayudar a mi secadora en su ardua tarea era ponerme a dieta . Mientras estaba decidiendo qué tipo de dieta buena, bonita y barata podía yo realizar para ayudar a mi maldita secadora, una compañera del trabajo que está delgada y estilizada (y que no necesita adelgazar), me contó que está haciendo una dieta sin carbohidratos ni azúcar. Me contó todos los alimentos permitidos y los prohibidos, y a mi me pareció una ideal genial eliminar éstos últimos de mi plato durante un tiempo, para conseguir una figura a lo Sofia Loren, con lo cual, además de adelgazar, debía traspasar parte de mi volumen hacia arriba, desafiando la fuerza de la gravedad. Durante una semana eliminé de mi dieta los productos lácteos y los carbohidratos del de...

Sin perder un segundo

Nos gusta, a toda la familia, probar la comida internacional. La japonesa, la china, la americana, la libanesa... cada una tiene sus peculiaridades y sus platos exquisitos, sus ingredientes principales que se combinan con otros que generación tras generación han aportado a cada receta una singularidad extrema y un sabor extraordinario. Hace poco probamos un restaurante mejicano. A los niños les encantan las quesadillas y a nosotros unas fajitas o similar regado con un poquito de tequila nos sabe a gloria (remordimientos aparte). Al entrar en el restaurante parecía que hubieras abandonado Massachusetts y hubieras entrado en una especie de pirámide fabricada hace miles y miles de años por una cultura milenaria. Aunque la chica que nos atendió era totalmente americana, su inglés era perfecto y la mesa, los cubiertos y los platos eran mucho más modernos de lo que imaginaba.  Ya escogido el menú, me dirigí al baño. En la puerta, un dibujo de una mujer voluptuosa y femenina nos invi...

Sabes que estás en America si...

Imagina que te levantas un buen día y no sabes donde estás. No reconoces la cama, ni la habitación, ni la casa, ni el vecindario. Tu única salida para averiguar dónde estás es salir a la calle en busca de signos conocidos.  Sales a la calle y - al cerrar la puerta de la casa, compruebas que ésta es de madera; - caminas y caminas metros y metros y más metros donde sólo divisas casas de madera, parecidas a la misma donde tu estabas al despertarte. Casas con jardín, sin una valla de separación entre los terrenos; - la gente te saluda con una sonrisa; - al querer preguntarles, descubres que ellos ya han desviado la mirada y continúan con su trayecto impasibles; - llegas a lo que parece el centro de un pueblo; - en los bajos de unas casas similares a todas las que has visto hasta ahora (aunque éstas se encuentran más juntitas las unas con las otras), hay unas tiendecitas viejas vendiendo objetos viejos y poco apetecibles para comprar; - divisas todo tipo de iglesias de ...

Animales en observación

Vivo en uno de los suburbios de Boston. En una de esas calles repletas de casitas con jardín, de vecinos que se saludan con la mano pero que no intiman, de buzones plantados en el césped y que parecen una casita para pequeños animalitos. Dicho lo cual, evidentemente es indispensable el uso de un automóbil para ir a cualquier sitio. Por la mañana, muy tempranito, conduzco mi coche para dirigirme a mi lugar de trabajo. Paso entre hileras interminables de árboles que me saludan con sus ramas repletas de hojas verdes. Circulo por calles curvadas que desembocan en más calles repletas de meandros. Entro dentro de pueblos que están despertando al nuevo día. Y observo a la fauna humana que conforma mi espacio particular, a lado y lado de la carretera: - Animal en observación número 1: El paseador de perros. Dícese de un hombre que pasea dos o tres o cuatro perros a la vez. Oficio muy preciado, puesto que mucha gente tiene un perro en su casa y toda esta gente trabaja todo el día d...

Awesome

La primera vez que escuché Awesome (pronunciado "Asom") fue en el supermercado: El cajero: "¿Ha encontrado todo lo que necesita hoy?" Yo: "Si" El cajero: "Awesome!" Busqué la palabra en el diccionario, para averiguar lo que me había contestado el cajero después de mi escueto Si . Awesome: Inspirar un abrumador sentimiento de reverencia, admiración o miedo. Sinónimos de awesome: Impresionante, imponente, abrumador, formidable. ¡Caramba! ¿O sea que asusté al cajero o mi abrumadora personalidad causó mella en una persona americana? Después de ese día, escuché en múltiples conversaciones la susodicha palabra: Un chico acaba de aprobar la teórica del carné de conducir: "He aprobado el examen." La secretaria que recoge la nota: "Awesome." Este día me descolocó, puesto que la secretaria no expresó la más mínima emoción al pronunciar una palabra que inspira reverencia, admiración o miedo. La...

Hola, ¿Cómo estás?

En la casa patria, se saluda del siguiente modo en la calle: 1. PERSONA CONOCIDA DE TODA LA VIDA CON LA QUE HAS TENIDO POCO TRATO Yo: "Adiós". Ella: "Adiós". Y punto. Un atisbo de sonrisa asoma en tu boca, por eso de quedar bien. Nadie se ha parado a conversar, las dos hemos continuado nuestro camino en direcciones opuestas. Al cabo de un segundo, tu mente ya no recuerda a quién has saludado o piensa en que quizá esa persona era la prima del hermano de la tía que se casó con José y que la dejó por una mucho más joven. 2. PERSONA DESCONOCIDA Las dos nos cruzamos por la calle. Nadie mira a nadie. Continuamos impasibles nuestros caminos, sin prestar atención la una a la otra. 3. PERSONA CONOCIDA, AMIGA O PARIENTE Yo: "¡Hola!¿Cómo estás?" Ella: "¡Cuanto tiempo, qué alegría!" Las dos nos acercamos y nos damos un beso de mentirijilla en cada mejilla (Básicamente damos besos al aire). Depende de si el individuo en cuestión n...

La trituradora

Mi secreto mejor guardado hasta la fecha: la trituradora es ese objeto escondido dentro del fregadero que me da pavor. Si, PAVOR, MIEDO TERRIBLE con mayúsculas. Pongámonos en situación: - Acabamos la comida. - Pido a mis dos churumbeles que quiten sus platos de la mesa. - Pido otra vez a mis niños queridos que quiten por favor los platos de la mesa. - Grito a mis hijos amados que saquen ya de una vez sus platos de la mesa. - Una vez conseguida la tarea más ardua, llega el momento esperado por cualquier mujer: ponerse delante del fregadero a lavar los platos. - Intento poner dentro del lavavajillas todo lo que encuentro en el fregadero. Todo. Apilado. - Llega mi amantísimo marido y racionaliza lo que he puesto dentro del lavavajillas para un óptimo lavado. - Oséase, que devuelve al fregadero la mitad de los cachivaches que debo fregar si o sí, sin excusas. - Friego la maldita cazuela, vasos y algún plato que debía haberse quedado dentro de la máquina de lavar. ...

Black Friday es locos por las compras

Y después del Thanksgiving, nos levantamos con la barriga aún llena y nos disponemos a irnos de compras para aprovechar las suculentas ofertas que nos ofrece el Black Friday (viernes negro). En Estados Unidos es muy fácil comprar. Recibes multitud de ofertas via correo electrónico, correo ordinario, via anuncios en la televisión o en pancartas situadas estratégicamente al lado de las carreteras.  Te bombardean con ofertas del 20, 30 e incluso 50% de descuento, si compras ese producto imprescindible (aunque tu no sepas ni qué es ni para qué sirve) mañana o pasado mañana. Es AHORA cuando está en oferta, aprovecha, porqué el mes próximo ya estará al precio normal. Y claro, tu no quieres ser el tonto del universo que se queda sin ese aparato extraordinario (aunque continues sin saber ni qué es ni para qué sirve) a mitad de precio, casi regalado. ¿Que lo recibes en casa y no te convence? No pasa nada, lo devuelves y la tienda te devuelve el dinero, ya sea en metálico o ingres...