Ir al contenido principal

Los tacones no son para Massachusetts

Definitivamente. Decididamente. Los tacones no tienen cabida en estas tierras nevadas y heladas. 
Recuerdo una de las últimas veces que calcé unos tacones de vértigo, más de un año atrás. Unos amigos nos habían invitado a cenar a su casa, y yo, muy pizpireta, me había enfundado en un vestido ajustado que marcaba mis michelines protuberantes de forma elegante, y me había calzado unos zapatos negros de charol de tacón demasiado alto, por eso de que así se me estilizaba la figura. Craso error, por supuesto. acostumbrada como estoy a usar zapatillas de deporte o botas, los tacones se entrometían en mi bienestar físico y psíquico. Mi bienestar físico peligraba, puesto que ya del coche a la puerta de entrada de la casa de nuestros amigos, mis andares no eran precisamente aprincesados. Más bien parecía un pato mareado. Y mi bienestar psíquico peligraba, puesto que mi incomodidad física evitaba que pasase un buen rato de pie, ya que mi cerebro se quejaba contínuamente a mis piernas y a mis pies para que dejasen el engorro de los tacones y caminase descalza. 
Después de hacer caso al cerebro y pasear descalza, pude pasar un rato inmejorable con buena compañía, comida sabrosona y risas interminables. Lo peor vino después, cuando me calcé mis dichosos tacones y crucé el caminito de adoquines helados hasta llegar al coche. ¡Madre del amor hermoso!¡Parecía mamá pato intentando recomponerme de un mes sin dormir! Incluso creo que los anfitriones llegaron a temer por mi vida, puesto que me iban siguiendo con los brazos extendidos, por evitar que me rompiera el cuello cuando cayera. Finalmente, pude llegar sana y salva al coche, me saqué los dichosos zapatos y no he vuelto a usarlos hasta la fecha. Están escondidos en el armario, muy muy escondidos. En su lugar, uso unos botines o unas botas bien chulas, y no me planteo ni por un segundo comprarme otros zapatos de tacones. No en Massachusetts. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

De como el ratoncito conoció al elfo

"¡Mira, mamá!" me dice mi pequeño orgulloso, mostrándome una pequeña caja de plástico azul en forma de baúl. "¡El diente que se me movía se me ha caído durante la comida en el cole!". Pues veremos lo que te trae esta noche el Ratoncito Pérez. En casa, aunque en Massachusetts, intentamos mantener las tradiciones con las que hemos crecido mi marido y yo. En el caso de los dientes, a nuestros pequeños no los visita el hada de los dientes americana, la famosa Fairy Tooth . En nuestra casa aparece el Ratoncito Pérez, para traer algún pequeño regalito como intercambio del diente que descansa quietecito debajo de la almohada. Pero hoy mi pequeño me pide que yo misma hable con el Ratoncito Pérez y le pida un regalo inusual. "Mamá, yo quiero que el Ratoncito Pérez me traiga de regalo al Elf on the shelf ". ¿Cómo?¿Y ese quién es? Reconozco que lo he visto multitud de veces en multitud de tiendas por las que paseo para encontrar regalos innecesarios para gen...

Abuelita ¿dónde estás?

Hoy he podido ir a recogerte al centro de día. Al escuchar tu nombre, has sacado la cabeza tímidamente por la puerta y me has mirado, sorprendida. No me has reconocido, lo sé, pero me has saludado con un "Hola, bonita!" "Hola, abuelita, soy tu nieta. Hoy vengo yo a recogerte. ¿Te parece bien?" "¡Oh, qué alegría! ¿Cuando has llegado?" "Hemos venido a pasar las vacaciones en casa, llegamos el veintitrés de diciembre." "¡Ah!" Te ayudan a ponerte el abrigo, te desean unas felices fiestas y tu les devuelves la felicitación con sonrisa incluida. Y salimos a la calle. Tu me coges del brazo. Yo te paso la mano por encima de la tuya y te observo. Pareces tranquila y contenta de que haya venido a buscarte. Tu cara es bondad y delicadeza, atrás han quedado los días en que desprendías fuerza y seguridad en ti misma. El sol luce en todo su esplendor, el cielo es azul y nos invita a pasear. "Abuelita, ¿te apetece dar una vuelta...

Premios de y para blogs

He recibido un par de premios y estoy entusiasmada con ello! El primero fue el Premio Dardos y hace poco recibí el Liebster Award . Son premios que otorgan bloggers a otros blogs. De siempre que vengo escuchando a periodistas y actores que los mejores premios son los otorgados por los compañeros de profesión. Precisamente la semana pasada escuché esta frase de Rosa María Sardá, quién recibió un premio por su trayectoria. Pues bien, siguiendo esta norma, estos son de los mejores premios para mi, ¿verdad? Gracias, compañeros y compañeras de escritura y lectura, gracias por vuestro tiempo y vuestras ganas, gracias por leerme y nominarme! Me considero afortunada por poder escribir sobre mis experiencias y doblemente afortunada por haber encontrado a quien las lea. Un beso y aquí van los "deberes" de ambos premios: PREMIO DARDOS ¿Qué es un premio Dardos? Se trata de un premio de reconocimiento a bloggers, por el esfuerzo y el cariño que dedican a mantener su blog. ...