Cuando alguien me pregunta si practico algún deporte, mi respuesta es afirmativa. Cuando me preguntan qué deporte practico, les digo la verdad: tengo dos hijos. Esto debería contar como deporte semi-olímpico como mínimo. Como algún escéptico no cree que tener dos hijos sea un deporte, aquí dejo una serie de ejercicios diarios que sirven como clases de gimnasia para el más incrédulo, y que voy a describir de manera totalmente gratuita: - ejercicios de las cuerdas vocales . Este es el músculo que tengo más ejercitado en todo mi cuerpo. Me paso el día gritando a mis hijos para que hagan los deberes, ordenen su habitación, recojan su ropa, cenen, pongan la mesa, se laven los dientes y vayan a la cama. Los gritos van acentuándose a medida que pasa el tiempo, puesto que mis hijos cada vez me hacen menos caso. Tengo calculado que a los sesenta ya tendré voz de soprano y triunfaré en la ópera (mi objetivo: Milán). - ejercicios de espalda. Mis hijos ayudan enormemente a la actividad di...