Hoy he visitado al dentista. Revisión semestral de mis dientes. Me siento en el fatídico sillón mientras aparece una mujer totalmente vestida de color rosa. Pantalones y camisa del mismo rosa de color claro, con una sonrisa en la boca y que me indica que me ponga cómoda y que abra la boca. Y abro la boca. Y ella, la mujer de rosa, empieza a hablar. ¿Sabes que mi gato ha muerto recientemente de cáncer? Cuando se le diagnosticaron no quise que sufriera y murió al cabo de poco. Al menos pude despedirme de él. Era muy cariñoso. Si, pude despedirme, porque si no se encontraba bien lo mejor era que no sufriera, ¿verdad? Y yo con la boca abierta, sin poder darle mis condolencias ni nada, mientras ella me mira mis dientes y usa débilmente uno de los aparatos de tortura de la consulta del dentista para raspar algo que debe haber encontrado. Oh, y a mis sobrinos les encanta pasar tiempo conmigo, con su tía que vive con gatos. Uno ya se graduó este año e irá a la Universidad de ...