En casa intentamos, durante la cena, hablar los cuatro de como ha ido el día. Mi marido acostumbra a preguntar sobre la cosa especial que les ha sucedido a mis peques este día que está terminando, para así empezar una conversación y acabar disfrutando los cuatro. A veces esta estrategia falla y las respuestas son: 1. "Nada." 2. "Lo de siempre." 3. "No me acuerdo." En los tres casos, lo único válido parece volver a preguntar lo mismo pero el peligro es que te respondan exactamente las respuestas 1, 2 y 3 o variaciones sobre éstas, lo que no deja mucho margen a entablar una conversación a no ser que sea monosilábica y no demasiado larga. Pero hay veces, en esos días mágicos, donde la luna se posa sobre Mercurio, los astros se conjugan o las hadas salen de sus escondites, en que uno de mis hijos o los dos quieren hablar holgadamente sobre un tema. Y los mayores aprovechamos este golpe de suerte e intentamos sacar el máximo provecho a lo que nuest...