La primera vez que vi una de estas cosas pensé: "Caramba, qué cosa más rara." La segunda vez que observé una de estas cosas pensé: "Pues esto es bastante feo, la verdad." La tercera vez y siguientes (y ya llevo unas cuantas), pensé: "Pues debe servir para algo." Con lo cual, le busqué utilidades: La primera utilidad que le vi es que era una puerta del tiempo . A ver, nada por delante, nada por detrás, no aguantaba nada por arriba y dudaba de que estuviera muy arraigado en el suelo. Pasé por debajo de esta puerta esperando encontrarme en la época en que los indios adoraban y cuidaban a la naturaleza, pero nada. Mi vecino estaba recogiendo el correo unos pasos más adelante de donde lo había visto antes de entrar yo por la "puerta del tiempo". Pensé luego que quizás era una puerta de los enamorados . Cuando de amor se trata, olvídate de pragmatismos. Quizá los enamorados se besaban debajo de esta puerta para confirmar su amor eter...